Cómo cuidar la piel y extender el bronceado

Muchas veces el verano repercute en nuestra piel, dejándola seca y sin su vitalidad habitual. Una dermatóloga explica cómo mejorar su aspecto y no perder el color.

Luego de la gran exposición al sol que suele darse en el verano y durante las vacaciones, la piel no sólo queda bronceada sino que también se ve perjudicada por los rayos ultravioletas y otros factores externos como las altas temperaturas o la sequedad.

Frente a eso, la médica esteticista y nutricionista Andrea Miranda, directora de CipSalud, explica que “existen tratamientos para recuperar la piel que van desde lo más invasivo a lo menos invasivo, que se pueden comenzar a hacer a partir del mes de marzo”.

Entre las recomendaciones, la experta aconseja comenzar con un peeling, para exfoliar las capas superficiales de la piel, regenerar las células, estimular el colágeno, eliminar manchas producto del sol y preparar la dermis para el resto de los tratamientos. “Entre los más suaves tenemos peelings químicos con ácido mandélico, lactobiónico o enzimáticos, adecuados según el tipo y color de piel de la paciente, y el mecánico con punta de diamante”. A estos tratamientos estéticos se suman otros como Vela Plus (para la producción de colágeno) o Mesoterapia, para la deshidratación.

Sin embargo, para quienes no quieran recurrir a un tratamiento estético, hay otros pasos más sencillos a tener en cuenta para mejorar nuestra piel luego de la exposición prolongada al sol:

1. Si todavía querés mantener el bronceado, lo ideal es utilizar cremas autobronceadoras y los nutricosméticos. Estos últimos contienen vitaminas C, E, D, antioxidantes y carotenos. Van a ayudar a proteger la piel frente al sol y darán un bronceado más duradero.

2. El cuerpo pierde más agua cuando hace calor. Hidratá tu piel tanto por dentro como por fuera. Bebe agua y jugos de frutas naturales en mayor cantidad. Utilizá cremas hidratantes tanto en la cara como en el resto del cuerpo. Podés mejorar los resultados si aplicás un serum con antioxidantes antes de la crema hidratante en la cara.

3. Para mantener el bronceado, al bañarte podés recurrir a un guante de crin o una esponja exfoliante con sal marina y aceites esenciales.  A la vez que va a exfoliar, el aceite esencial va a hidratar la piel. Luego, aplicar bálsamos hidratantes muy cremosos.

4. Si descubriste una lesión en tu piel que crece o que no la tenías previamente, consultá un dermatólogo.

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