Cada 30 minutos se diagnostica un cáncer de la sangre en Argentina

Aunque por lo general se desconoce, la leucemia, el mieloma y el linfoma son enfermedades comunes entre nuestros habitantes. Claves para tratarlas de la mejor manera.

En el marco del Día Mundial del Cáncer, que se conmemoró el pasado 4 de febrero, la Asociación ALMA dio a conocer los aspectos que impactan directamente en el manejo de las leucemias y en la calidad de vida de los pacientes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos un tercio de todos los casos de cáncer puede prevenirse con alimentación saludable, actividad física, evitando el tabaquismo y con una adecuada exposición al sol. Para los casos restantes que no entran en esta categoría, también hay hábitos posibles para tener en cuenta y seguir en el caso de un diagnóstico.

Las enfermedades oncohematológicas (de la sangre) como las leucemias, linfomas y mielomas son menos frecuentes que el cáncer de mama, el de pulmón o el de colon. Sin embargo, en nuestro país habría cerca de 1 nuevo diagnóstico cada 30 minutos, lo que representa alrededor de 15 mil nuevos casos al año.

Por eso, la Asociación Leucemia Mieloide Argentina (ALMA) reconoció que, tras el diagnóstico de alguna de estas enfermedades oncohematológicas, pasan a ser centrales los siguientes aspectos:

Dar con un médico especialista. Esto es muy importante para lograr un diagnóstico adecuado y para indicar las mejores decisiones terapéuticas y el que está a la vanguardia de las últimas novedades en la disciplina.

Acceso a la información. Sólo un paciente instruido, conocedor de todo lo que puede ir sucediéndole, de los obstáculos a los que se enfrentará y de las herramientas que necesitará para sobrellevar cada desafío, es un paciente que podrá tener realmente las riendas de su tratamiento.

Tratamiento. Poder recibir el mejor tratamiento es un derecho de todos los pacientes. El médico tratante, en conjunto con el paciente, tomará las decisiones terapéuticas que considere más adecuadas, y el paciente tiene que poder recibir aquello que le fue indicado.

Sostén. El apoyo que la persona con cáncer recibe de su familia muchas veces se vuelve la ayuda más grande, por encima del soporte médico o del acompañamiento psicológico. El apoyo de la sociedad, en términos, por ejemplo, de la comprensión que puedan mostrar los lugares de trabajo de cada uno o la diligencia de la obra social o del servicio de salud, también contribuyen a que el paciente sobrelleve mejor su situación.

Actitud positiva. Nada le hará tanto bien a la persona como el profundo convencimiento de que podrá superar este mal trago. Nadie elige atravesar por una situación así, pero muchos, una vez que la dejan atrás, reconocen que se han fortalecido y que miran la vida con otros ojos.

¿Qué es la leucemia?

Las células sanguíneas son producidas por la médula ósea. A medida que se dividen y maduran, se transforman en células sanguíneas de diferentes tipos. Cuando una de las células que va a formar glóbulos blancos cambia y se convierte en una célula de leucemia, ya no madura normalmente. Generalmente, se divide más rápido de lo normal. Las células leucémicas no mueren cuando deberían hacerlo, sino que se acumulan en la médula ósea reemplazando a las normales. En algún momento, éstas salen de la médula ósea y entran al torrente sanguíneo, causando un aumento en el número de glóbulos blancos en la sangre. Esto puede provocar dificultades para llevar oxígeno a los tejidos, en el control de las hemorragias y en la curación de infecciones.

Cada 30 minutos se diagnostica un cáncer de la sangre en Argentina