Lanzan una campaña para diagnosticar casos de acromegalia

Es una enfermedad poco conocida que produce deformidades en la fisionomía. Buscan detectar pacientes que no saben que poseen esta afección.

¿Sentís que cambió la forma de tu nariz? ¿Notás la lengua hinchada? ¿Quitaste los espejos de tu casa para no ver tu reflejo? Aunque no lo sepas, podés estar sufriendo de acromegalia. Esta enfermedad puede ser tratada y por eso lanzaron una campaña para aumentar los diagnósticos.

Bajo el slogan “Acá hay algo raro”, la Asociación APEHI (Ayuda Pacientes con Enfermedad Hipofisaria) inició una campaña de concientización que se extenderá hasta febrero de 2017 para poner el acento en los síntomas que, aislados, quizás pasan desapercibidos, pero que en su conjunto permiten sospechar la acromegalia.

¿Cuáles son los posibles signos?

-Agrandamiento de los pies y de las manos.

-Mandíbula más prominente y voz más grave.

-Dolores de cabeza recurrentes.

-Dificultad para perder peso.

-Trastornos de fertilidad.

-Piel grasosa.

-Diabetes mellitus.

El Dr. Oscar Domingo Bruno, médico endocrinólogo y Presidente de la Fundación de Endocrinología (FUNDAENDO), destacó que “en una experiencia del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, los signos principales en un grupo de pacientes fueron agrandamiento de manos y pies en 93%, cambios faciales en 88%, dolor articular en 67%, sudoración anormal en 66%, dolor de cabeza en 64%, piel y pelo grasos en 57%, hipertensión arterial en 43% y ronquidos en 31%”.

En cuanto a las dificultades que puede generar la patología, la Dra. Karina Danilowicz, Médica Especialista en Endocrinología y Docente Adscripta de la Facultad de Medicina de la UBA, aseguró que “la actividad diaria se ve limitada por el dolor articular y porque se pueden producir trastornos del sueño, por lo que el paciente puede sentirse más cansado durante el día”.

¿Qué la ocasiona?

Esta enfermedad se produce por el desarrollo de un tumor benigno en la hipófisis, que es una glándula ubicada en la base del cerebro y es la responsable de la producción de hormona de crecimiento. El tumor genera una liberación excesiva de hormona de crecimiento. Con la remoción quirúrgica de ese tumor, a cargo de cirujanos especialistas, y la indicación de un tratamiento posterior, puede llevarse una vida completamente normal.

Sin embargo, muchos padecen acromegalia sin saberlo, sin ponerle un nombre y un diagnóstico a esos síntomas que van percibiendo. Entonces, la enfermedad avanza lentamente, produciendo cambios a veces irreversibles y con potenciales consecuencias severas.

“Acá hay algo raro”

Para lograr la detección temprana de esta enfermedad, la reciente campaña decidió retratar los signos y síntomas más habituales y contribuir a la sospecha de la acromegalia. Con dicho fin, participaron cuatro pacientes en una sesión fotográfica y se diseñaron piezas que serán expuestas en cartelería de vía pública y subtes bajo el slogan “Acá hay algo raro”. Además, se desarrolló un breve video que será difundido en SubTV, en las publicidades de los cines antes de las películas y en redes sociales.

Lanzan una campaña para diagnosticar casos de acromegalia